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Conoce la cueva de Can Marçà en Ibiza

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La cueva o Cova de Can Marçà de más de cien mil años de antigüedad es una visita turística muy interesante que nos ofrece la isla desde los años 80. La visita tiene unos 45 minutos de duración donde podremos ver esta enorme gruta que fue usada tiempo atrás por contrabandistas que guardaban en este lugar sus mercancías.


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Cómo llegar a la cueva de Can Marçá


Para visitar la gruta deberéis llegar en coche, ya que se encuentra al norte de la isla, junto al Puerto de San Miguel, a unos 20 kilómetros de Eivissa, a unos 25 kilómetros de San Antonio y a otros 23 de Santa Eulalia. Podéis ver en esta web alquileres de coches para moveros por la isla.


Qué nos ofrece la visita


En la visita se disfruta del sonido del agua y los efectos de luz. Una visita plenamente acondicionada a los turistas y abierta a todos los públicos. Perfecta también para ir con niños.

Además el emplazamiento de la Cueva es un entorno magnífico con vistas a la bahía y con las islas Murada y Ferradura de frente.


Cuándo se puede visitar la cueva de Can Marçá


La visita se puede hacer durante todo el año, ya que está abierta cada día. Hay visitas guiadas con explicaciones en muchos idiomas, y no es necesario hacer reserva.


Historia de la Cueva de Can Marçá


Esta cueva con más de 100.000 años formada -según indican los expertos- por las fallas Telúricas encuentra su entrada a unos 12 metros respecto al mar. Descubierta por contrabandistas con afán de ocultar alijos, estos hacían ascender sus cargas desde el mar. Estos, para guiarse dentro de la cueva dejaban unas marcas de pintura negras y rojas visibles a día de hoy, posibilitando una huída rápida.

La cueva, fosilizada en su mayor parte excepto en lo más profundo de su cavidad, está formada por arcilla, carbonato cálcico, óxido de hierro y magnesio.

Fue en los años setenta cuando el espeleólogo de nacionalidad belga, Jean Pierre Van Der Abeelle, se interesa por la cueva ayudado por los habitantes de San Miguel para localizar su entrada y salida.

En los años 80 se comienza a explotar la cueva a nivel turístico, creando accesos cómodos y seguros para trabajar y visitar este precioso lugar ibicenco.

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