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Regala endorfinas. Los diez motivos para regalar experiencias.

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¿Sabéis que los regalos materiales no son los que más felices nos hacen? Ya lo dice un proverbio hindú, que las cosas importantes de la vida no son cosas…


Estamos a un paso de Navidad así que se convierte en la mejor de las noticias, pues ya no hay que elegir modelo, ni color, ni tamaño, ni marca para ese regalo que sabemos que sería lo correcto pero que probablemente acabe devuelto en la tienda o guardado en un cajón.


Este año estamos convencidos de que lo mejor es optar por regalar ocio, regalar experiencias. Varios estudios de psicología revelan que los presentes que más nos suben las endorfinas, responsables de la felicidad,  son las experiencias. Los resultados que hallaron es que percibimos de forma distinta la felicidad obtenida al recibir cosas en comparación a experiencias. Estas, pese a ser efímeras, producen mayor satisfacción cuando las recordamos meses después, a diferencia de los objetos que son probablemente olvidados. Otra de las conclusiones es que somos menos felices con los objetos materiales que acaban por convertirse en algo habitual en nuestra vida, como un móvil. Las experiencias en cambio generan recuerdos, y estos nostalgia. La decisión de comprar una cosa o una experiencia vital depende del tipo de felicidad que queramos obtener o regalar.

Los mejores motivos para regalar experiencias son:

  1. Regalar ocio es regalar algo momentáneo, por tanto no es algo que suele consumirse en el momento. Reservar para hacerlo después de la Navidad hace que se mantenga el entusiasmo, alargándolo en tres momentos: planearlo, disfrutarlo y recordarlo.
  2. Perduran más allá de las relaciones pues los recuerdos son para toda la vida y regalar vida no tiene precio. Dentro de estos, las vivencias asociadas a la emoción tienen un efecto más duradero en la memoria.
  3. Una experiencia acaba con la monotonía de pareja pues nos saca de nuestra zona de confort. Además nos reta a crecer como personas y a conocer en profundidad a la otra, incluso cuando acaba siendo anecdótica. En muchos casos, las malas experiencias pueden terminar creando buenos recuerdos, hasta perder un vuelo.
  4. Si regalas experiencias no sólo obsequias a esa persona, sino a ti mismo, pues es algo que disfrutáis ambos así que no deja de ser un autorregalo. Y aunque está comprobado que somos más felices regalando que recibiendo, así lo somos doblemente.
  5. Tienes más posibilidades de acertar que si compras un objeto material, por ejemplo si tenéis la oportunidad de que ambos podáis escogerlo.
  6. Consiste en no regalar lo que le gustaría a cualquiera, lo que hace que sea mucho más especial. Elegir una experiencia es signo de que no se ha escogido lo fácil, y esto tiene más valor añadido.
  7. Refuerzan la unión y los lazos emocionales, al crear vivencias y recuerdos placenteros entre la persona obsequiada y quien regala.
  8. Aporta diversión y queda bien en las fotos.
  9. Evidencia tu originalidad y calidad como persona haciéndote destacar sobre el resto de regalos (un poquitín al menos).
  10. Con la experiencia generamos endorfinas y recuerdos que construyen nuestra vida y nuestra historia personal. Estas endorfinas calman, mejoran el humor, rejuvenecen, reducen  ansiedad y estrés e inclusive potencian el sistema inmunitario. En otras palabras, es como regalar salud.

Pero en definitiva, y como empieza un poema de los indios norteamericanos:

 “No te deseo un regalo cualquiera, te deseo aquello que la mayoría no tiene. Te deseo tiempo para reír y divertirte…

Este nuevo año nos sobran motivos para regalar experiencias y ya estamos listos para la próxima aventura.