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Guía Erótica (1/2): Experimenta «La Ruta del Placer»

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¿A quién no le gusta salir de ruta? Cuando buscamos en Internet la palabra «ruta», nos aparecen un sinfín de opciones, pero… ¿Alguna vez has leído, visto o experimentado «La Ruta del Placer«?


Te recomiendo que prestes atención con todos tus sentidos a la primera parte de esta completa guía erótica. Sea cual sea tu identidad y orientación sexual¡La vas a disfrutar, garantizado!


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SENSUALIDAD
Foto de Oleg Magni en Pexels

Antes de empezar la ruta, pongamos en práctica cuatro consejillos básicos

  1. Abre tu mente. La sexualidad hay que vivirla sin barreras ni tapujos. Desde el respeto y consentimiento hacia tí mismo/a y los/as demás… ¡TODO VALE!.
  2. No juzgues. Siéntete libre para vivir tu sexualidad como quieras, sin juzgarte. Tampoco permitas que nadie te juzgue por ello, y del mismo modo, no emitas juicios acerca de la sexualidad de los/as demás. ¡SEAMOS LIBRES!
  3. Experimenta. En sexualidad, como en la vida, no todo está escrito. Permítete experimentar, descubrir nuevas formas de dar y recibir placer… ¡SORPRÉNDETE!
  4. Pon tus seis sentidos (sí, seis) en el momento presente. En Sexología, hablamos de Mindfulsex para referirnos a la práctica de la atención plena en la vivencia de las relaciones eróticas y sexuales. Para mí, cinco sentidos se quedan cortos cuando hablamos de disfrutar; por lo que propongo añadir un sexto acompañante: la consciencia. Cuando al sexo le ponemos vista, oído, gusto, olfato, tacto y consciencia… ¡EL DISFRUTE ESTÁ ASEGURADO!

Para adentrarnos en esta ruta, vamos a tomar la primera salida dirección Norte de la carretera Cuerpo:

La cabeza

El masaje de cabeza ha sido siempre considerado uno de los más placenteros. Ya sea con las manos o con los masajeadores específicos para ello. Puedes encontrar de todo tipo de masajeadores de cabeza en Amazon: es un aliado que no suele fallar.

CABELLO
Foto de Athena en Pexels

Llegamos así, al primer STOP de esta ruta: «Hay personas que odian que les toques la cabeza». Cierto, al igual que hay personas que les puede molestar que le toquen cualquier otra parte del cuerpo. ¿Qué hacemos entonces? Fácil. Recordemos los consejillos básicos: todo vale (también decir NO a una práctica), no juzgues (que no le guste que le toquen el pelo no significa que no le gustes tú, ni que tenga algún trauma), experimenta (intenta negociar maneras de tocar su cabeza para ver si existe alguna que sí le provoque placer) y sobre todo: se consciente de que no existe ningún problema por tu parte, utiliza tus seis sentidos y disfruta del momento.

Otro punto importante, aprovechando esta parada, es destacar que cuando hablamos de masajes; suele venirnos la idea de dar un masaje a alguien o de recibir un masaje de alguien. ¿Y si nos reinventamos? Sí, sí… Un masaje de tí pa´tí. Del mismo modo que le pones todas tus ganas a tocar la cabeza de tu «amante, amistad, pareja, etc.» cuando das un masaje; pónselas para dártelo a tí mismo/a. El autoconocimiento es la mejor manera de explorar qué te gusta, para poder comunicarlo después a quien corresponda y vivir así, unas relaciones sexuales y eróticas mucho más placenteras.

INSTRUCCIONES PARA UN BUEN AUTOMASAJE DE CABEZA: Déjate fluir. Empieza acariciando tus patillas con tus dedos (puedes aprovechar los pulgares para masajear las orejas: ¡2×1!). Cuando te apetezca, sube a la parte alta de tu cabeza con las dos manos abiertas, como si estuvieras lavándote el pelo, repite esos movimientos hasta que tú quieras. Prueba a bajar una mano a la parte baja de tu pelo (encima de la nuca) y otra en el nacimiento del mismo (encima de la frente). Lo más importante es que te «escuches». Que descubras qué te va apeteciendo y vayas moviendo tus manos (o el masajeador) según tu cuerpo (sabio él) te vaya indicando.

Después de esta obligatoria parada, continuamos la ruta. Hay una bifurcación Noroeste y Noreste que vamos a tomar. ¿Se te ocurre de qué hablamos? Yes…

Las orejas

Las orejas nos dan grandes placeres. No sólo acariciarlas, masajearlas, lamerlas y morderlas va a volver a la otra persona loca de gusto; si no que nos permiten escuchar un buen blues entrelazado con suspiros y gemidos mientras mantenemos relaciones sexuales y eróticas.

OREJA
Foto de Ksenia Chernaya en Pexels

Antes de empezar, consejo: Fuera pendientes. Tanto si estás haciendo esta ruta solo/a, como si la estás haciendo acompañado/a; ponte algo de música instrumental para estimular tu sentido del oído. Con alguna pluma (encontrarás gran variedad de plumas en Amazon) o con tus dedos simulando el sutil tacto de la misma, empezarás acariciando los lóbulos, seguirás subiendo por todo el arco de la oreja y volviendo a dejarte llevar… sigue el camino que te pide tu cuerpo.

Si estás con otra persona, aprovecha el calor del vaho de tu boca para susurrarle lo que te apetezca al oído mientras le das un mordisquito en la oreja. ¡Cuidado con la fuerza del bocado! Si hace daño, se suele conseguir el efecto contrario al que estamos buscando: excitarnos y disfrutar; y por supuesto, ni que decir tiene que no es momento de recitar la lista de la compra o la serie de catastróficas desdichas que te han ocurrido hoy… ¡Saca tu lado más sexy y sensual!


Finalizada la primera parte de esta guía, tenemos deberes que hacer. ¡Toca poner en práctica lo aprendido y… GOZARLO!

Recuerda: Ya sea solo/a o en compañía, lo más importante es respetar, escucharnos y dejarnos llevar. Nuestros cuerpos hablan, ellos nos van a indicar el camino para hacer de esta ruta del placer una experiencia inolvidable.

EROTISMO
Foto de cottonbro en Pexels

¡Nos vemos en la segunda parte!

Guía erótica (2/2): Experimenta «La Ruta del Placer».

Rosa María Martínez González (Psicóloga y Sexológa Clínica). (MUNAY) Consultas online: FB/IG: @munaycentropsico / E-mail: rosampsicologa@gmail.com