L’Estartit, con su aire marinero y sus vistas a las Islas Medas, suele estar lleno de vida: barcos que entran y salen, familias paseando, terrazas animadas. Pero, si sabéis dónde buscar, hay un lugar que parece hecho para una cita secreta: un embarcadero medio olvidado, donde solo se oye el mar golpeando suavemente la madera.
Imaginadlo: vosotros dos, sentados en el borde, con los pies colgando sobre el agua, hablando en voz baja (o sin decir nada, porque no hace falta). Solo el sonido del mar, la brisa salada en la cara y la sensación de que el mundo se ha quedado fuera.
Un rincón con historia callada
Este embarcadero, que casi nadie visita, era antiguamente usado por pescadores locales para amarrar pequeñas barcas antes de que el puerto moderno se construyera. Hoy, aunque sigue en pie, apenas lo usan unos pocos vecinos. Quizá por eso tiene ese encanto nostálgico: parece un lugar que guarda historias en silencio, como si respetara a quienes buscan un momento de calma.
Dónde está: el muelle pequeño tras el puerto
No es el gran puerto deportivo, sino un pequeño embarcadero de madera y piedra escondido detrás de la zona principal, camino a la punta de la playa larga.
Para llegar, caminad bordeando el puerto hasta casi el final y buscad un camino estrecho entre unas rocas. No hay carteles, pero lo reconoceréis: es un muelle bajo, con tablas de madera algo gastadas y vistas directas al horizonte donde se recortan las Islas Medas.
📌 Consejo romántico: llevad algo para sentaros (una toalla o un pareo), porque la madera puede estar húmeda. Y si podéis, id al atardecer, cuando el sol cae detrás del pueblo y la luz se vuelve dorada sobre el agua.
El mejor momento para ir
- Última hora de la tarde, cuando los pescadores ya se han ido y casi no queda nadie.
- Entre semana mejor que en fin de semana, sobre todo en verano.
- En primavera u otoño, es posible que estéis completamente solos.
Un pequeño ritual para dos
Cuando lleguéis, sentaos en el borde, colgad los pies sobre el mar y simplemente mirad juntos el horizonte. Si queréis un toque aún más especial, llevad una pequeña botella de vino blanco o cava bien frío (eso sí, cuidad siempre el entorno y no dejéis nada allí).
❤️ Un rincón solo para vosotros
Hay planes románticos que cuestan mucho, pero este no necesita nada más que estar juntos. El embarcadero olvidado de L’Estartit es ese tipo de lugar que parece estar esperando a las parejas que buscan un momento auténtico, sin ruido, sin gente, solo el mar y dos personas que se eligen.
¿Os animáis a descubrirlo?

