Un helado en Madrid no es solo un capricho de verano. Es una excusa para hacer una pausa, para salir a pasear sin rumbo, para sentarse en un banco y compartir cucharadas sin mirar el reloj. Porque cuando el helado es bueno —de verdad—, no hace falta que sea agosto para disfrutarlo. Y en esta ciudad, hay pequeños templos del sabor que lo elevan a otro nivel.
¿Lo mejor? Que cada una tiene su propia personalidad. Algunas son más clásicas, otras experimentales. Unas te llevan directo a Italia y otras te sorprenden con sabores que no habías probado jamás. Aquí van nuestras favoritas para saborear en pareja y salir con una sonrisa (y quizá, un poco de helado en la nariz del otro…).
🍨 1. Bibì e Bibò (Chamartin)
Si buscáis helado italiano de verdad, de ese que se recuerda mucho después del último lametón, tenéis que pasar por Bibì e Bibò. Detrás del mostrador hay artesanos sicilianos que no solo cuidan los ingredientes, sino también el alma del helado. El de pistacho es de los mejores de Madrid (lo decimos sin miedo) y el de crema de limón es como un beso fresco en plena tarde de calor. Además, el local tiene ese aire de trattoria sencilla que invita a quedarse un rato más.
¿Dónde? Calle Joaquín Bau, 1, Madrid
Aunque tienen varias ubicaciones
🍨 2. Mistura Ice Cream (Malasaña, La Latina y más)
Aquí no solo se come helado. Se vive la experiencia. En Mistura mezclan los sabores a mano sobre una plancha de granito helado, al estilo teppanyaki japonés, pero con nata montada. ¿Una idea? Pedid dos bolas diferentes y dejad que os mezclen trocitos de galleta o frutos secos en el momento. Pista: el de tarta de queso con mango + nueces es adictivo.
¿Dónde? Augusto Figueroa, 5. Madrid
🍨 3. Sani Sapori (Madrid Centro)
Una joya oculta para quienes buscan el sabor más auténtico del sur de Italia. No es un local enorme ni tiene diseño moderno, pero eso da igual: sus helados saben como si una nonna los hubiese hecho con amor infinito. El de ricotta con pera es casi poético, y el de chocolate negro con naranja amarga… directo al corazón.
¿Dónde? Calle Lavapiés, 31 28012 Madrid
🍨 4. Los Alpes (Chamberí)
Es historia viva de la ciudad: lleva más de 70 años en Madrid, y sigue usando las mismas recetas que los fundadores trajeron desde Italia. Aquí hay sabores clásicos que nunca fallan: stracciatella, avellana, limón natural… El plan perfecto: coger uno grande y subir andando al Templo de Debod para ver el atardecer.
¿Dónde? Calle Arcipreste de Hita, 6, 28015 Madrid
🍨 5. Amorino (varias ubicaciones)
Sí, es más conocida. Pero hay que admitirlo: el punto romántico de pedir una flor de helado con pétalos de sabores diferentes es un clásico que funciona. Ideal para una cita improvisada o para marcarse un paseo por el Retiro con rosa en mano. Además, sus opciones veganas y bio son buenísimas.
¿Dónde? Calle Mayor 40, 28013, Madrid
❤️ Plan ForTwo: ruta de heladerías + paseo sin destino
¿Y si convertís la elección del helado en una aventura? Empezad en una, seguid caminando, entrad en otra, compartid, probad, reíd. No hace falta comerse tres helados seguidos (aunque tampoco vamos a juzgar si lo hacéis). A veces, los mejores recuerdos de pareja nacen justo así: en un plan sencillo, improvisado, con sabor a verano. ¿Quieres conocer más planes en Madrid?

